Reciclar en la oficina

Cómo promover el reciclaje en la oficina

Conseguir crear unos hábitos de reciclaje en la oficina que contribuyan a la sostenibilidad medioambiental resulta una tarea relativamente sencilla, siempre y cuando sepamos cómo incorporar una serie de medidas concretas. ¿Por dónde puede empezar tu empresa?

La primera acción puede ser colocar diferentes recipientes para los deshechos: por un lado el papel y el cartón, por otro el vidrio y por otro el plástico. Sobre el  papel, también podéis utilizar folios reciclados o reutilizar los habituales para aprovechar ambas caras. La reducción y reciclaje de papel es una de las grandes contribuciones que se pueden ofrecer desde el mundo empresarial.

Otra de las pautas sencillas es la de apagar los ordenadores y no dejar cargadores de móviles o dispositivos electrónicos enchufados, ya que se reduce el consumo de energía. Del mismo modo, apagar las luces de las salas en las que no se esté trabajando y el aire acondicionado o la calefacción cuando la oficina se quede vacía.

También es importante reciclar de manera correcta todos aquellos elementos que requieran de un proceso especial, como pintura, pilas, lámparas, chatarra electrónica o materiales peligrosos. Lo más recomendable es informarse bien y hacerlos llegar a los puntos de recogida especializados.

Un dato importante, que no mucha gente conoce, es que las grapas no son reciclables, por lo que es mejor valerse de clips, que aunque tampoco son reciclables, se pueden reutilizar infinidad de veces.

Además de estas sencillas medidas, las empresas pueden promover políticas de no desperdicio de agua entre sus trabajadores, la utilización de botellas de cristal en lugar de vasos de plástico o el reciclaje de cartuchos de impresora, entre otros.

 

Es tu turno y el de tu oficina, ¿os sumáis al compromiso con el reciclaje?