Buena alimentación frena estrés

Una buena alimentación como clave para frenar el estrés laboral

El estrés laboral es un fenómeno cada vez más frecuente entre trabajadores de todas las edades. Su aumento se da en tipos de trabajo muy diferentes y con condiciones y dinámicas dispares. Afecta en gran medida al bienestar físico y psicológico del trabajador, a sus rutinas y también a su tiempo de ocio; y, además, puede deteriorar el clima dentro de la propia empresa. Entre los factores que ayudan a frenar este problema, el más aplicable al día a día es una buena alimentación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que la encontrar la felicidad en el trabajo no consiste únicamente en disponer de un lugar cómodo, la dieta también influye. Por ello, recomienda reducir la ingesta calórica procedente de grasas durante el horario laboral, aumentar el consumo de frutas, legumbres, cereales y frutos secos y controlar tanto el azúcar como la sal.

En cuanto al café, se trata de un arma de doble filo. La recomendación no pasa por eliminarlo de forma drástica de los patrones alimenticios; sin embargo, sí conviene controlarlo en aquellas jornadas de nerviosismo acusado, ya que aumenta la frecuencia cardiaca y la presión arterial, lo que puede desencadenar altos niveles de ansiedad.

Las pautas en esta línea también incluyen aumentar a cinco el número de comidas diarias, ya que, además de dar forma a una dieta equilibrada y favorecer el aporte de energía, ayuda a romper el ciclo de estrés. Y, por último, pero no menos importante, beber dos litros de agua al día, ya que la deshidratación provoca en sí misma estrés
físico.